miércoles, 26 de diciembre de 2018

La lucha de la juvenil karateca Alejandra Ospina

Para competir en los eventos nacionales e internacionales que demanda el manual de cumplimiento de Fedekarate se necesitan al menos $1.400 millones. Más de mil los consigue a través de alianzas estratégicas con las ligas y los entes deportivos municipales y departamentales.Cuando era niña, Alejandra Ospina practicaba porrismo, natación, clavados, patinaje, voleibol y baloncesto. Además, su tía la llevaba a ver a su primo hacer karate. Fueron tantas las veces que asistió a observar esta disciplina que un día el sensei —como se denomina a quien enseña karate— la invitó a unirse a los entrenamientos. Nunca más abandonó las artes marciales. Sus condiciones innatas la llevaron a ganar medallas tan solo dos meses después de comenzar la actividad a la cual dedica ahora al menos cuatro horas diarias en su natal Medellín.
Según el sensei Camilo Cárdenas, entrenador de Alejandra en la selección de Antioquia, ella “es una chica entregada y con talento técnico natural. Posee cualidades físicas excepcionales y es muy comprometida con el trabajo”.

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